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Cultura

El Nuevo Cine Cubano: Joyas del ICAIC que Definieron una Generación

Descubre las películas más influyentes del cine cubano de los años 60-80: Memorias del subdesarrollo, Lucía, Soy Cuba y Fresa y Chocolate.

Aroma de Cuba · · 5 min de lectura
Proyector de cine vintage con estética de sala habanera clásica en tonos sepia y ámbar

En marzo de 1959, apenas 83 días después del triunfo de la Revolución, Cuba creó el Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC). Fue la primera institución cultural del nuevo gobierno, antes que cualquier ministerio, antes que cualquier reforma. El mensaje era claro: el cine sería el arte de la Revolución.

Lo que siguió durante las siguientes tres décadas fue uno de los capítulos más brillantes de la historia del cine latinoamericano.

El Nacimiento de una Cinematografía

Antes de 1959, Cuba tenía industria cinematográfica, pero orientada al entretenimiento comercial y muchas veces a coproducciones con México y Estados Unidos. El ICAIC, bajo la dirección de Alfredo Guevara, propuso algo radicalmente diferente: un cine de autor, experimental, comprometido con la realidad social pero nunca panfletario.

El primer largometraje del ICAIC fue Historias de la Revolución (1960) de Tomás Gutiérrez Alea, pero el verdadero despertar vendría con los documentales del Noticiero ICAIC Latinoamericano, una crónica semanal que revolucionó el lenguaje del documental y que produjo más de 1,400 ediciones hasta 1990.

Las Joyas de la Corona

Memorias del Subdesarrollo (1968)

Si hay una película que define el cine cubano, es esta obra maestra de Tomás Gutiérrez Alea, conocido cariñosamente como Titón. Basada en la novela de Edmundo Desnoes, sigue a Sergio, un burgués que decide quedarse en Cuba mientras su familia huye a Miami.

La película es un ensayo visual sobre la soledad, la alienación y el “subdesarrollo” —no solo económico, sino mental y emocional. Titón mezcla ficción con material documental, discursos de Fidel Castro con escenas íntimas, creando algo que en 1968 no tenía precedentes.

La reciente retrospectiva en la Cineteca Nacional de México eligió precisamente esta película para celebrar su 52 aniversario, confirmando que casi 60 años después, Memorias sigue tan vigente como el día de su estreno.

Lucía (1968)

Humberto Solás tenía solo 26 años cuando dirigió esta épica en tres partes sobre tres mujeres llamadas Lucía en tres momentos de la historia cubana: 1895, 1933 y los años 60. Cada segmento tiene un estilo visual completamente diferente, desde el romanticismo operístico hasta la comedia mordaz.

Lucía es una de las grandes películas feministas del cine mundial, aunque esa etiqueta le quedaba grande al propio Solás. Es, ante todo, un retrato de Cuba a través de sus mujeres.

Soy Cuba (1964)

Esta película es un caso único en la historia del cine. Dirigida por el soviético Mikhail Kalatozov en coproducción con la URSS, fue rechazada tanto por los cubanos como por los soviéticos al momento de su estreno. Desapareció durante 30 años.

Cuando fue redescubierta en los años 90 gracias a Martin Scorsese y Francis Ford Coppola, el mundo descubrió una obra de virtuosismo técnico asombroso: planos secuencia imposibles, una cámara que flota, sube escaleras, atraviesa piscinas. Hollywood quedó boquiabierto.

Fresa y Chocolate (1993)

Veinticinco años después de Memorias, Titón —ya enfermo, codirigiendo con Juan Carlos Tabío— entregó otra obra maestra. La historia de amistad entre Diego, un homosexual culto y crítico, y David, un joven militante comunista, confrontó los tabúes de la sociedad cubana con humor, ternura y valentía.

Fresa y Chocolate fue nominada al Oscar a Mejor Película Extranjera en 1995, la primera nominación para el cine cubano. Más importante: abrió una conversación nacional sobre la homofobia y la intolerancia que sigue resonando hoy.

El Arte del Cartel Cubano

Paralelamente al cine, el ICAIC desarrolló una tradición de cartelismo cinematográfico que se convirtió en referencia mundial del diseño gráfico. Artistas como Eduardo Muñoz Bachs, Alfredo Rostgaard, René Azcuy y Raúl Martínez crearon afiches que eran obras de arte en sí mismas.

A diferencia de Hollywood, donde el cartel es publicidad, los carteles del ICAIC eran interpretaciones artísticas de las películas, a menudo más abstractos, más poéticos, más libres. Hoy se coleccionan y exhiben en museos de todo el mundo.

El Legado Vivo

El cine cubano de los 60, 70 y 80 influyó profundamente en el Nuevo Cine Latinoamericano, un movimiento que veía el cine como herramienta de transformación social. Directores de Brasil, Argentina, Chile y México encontraron en el ICAIC un modelo y un aliado.

Hoy, a pesar de las crisis que atraviesa la isla, el cine cubano sigue produciendo obras relevantes. Directores como Fernando Pérez, Jorge Luis Sánchez y la nueva generación independiente mantienen viva una tradición que nació de la audacia de creer que una isla pequeña podía crear un cine grande.

Dónde Ver Estos Clásicos

La buena noticia: muchas de estas películas están más accesibles que nunca. Plataformas como MUBI y Criterion Channel incluyen títulos del ICAIC en su catálogo. La Cinemateca de Cuba en La Habana proyecta regularmente el patrimonio fílmico nacional.

Y cinetecas de todo el mundo —como la reciente retrospectiva en México, organizada por el ICAIC y la Embajada de Cuba— continúan presentando estos clásicos a nuevas audiencias.

Porque el buen cine no tiene fecha de caducidad. Y el cine cubano de su época dorada es, sin duda, gran cine.

De La Habana al mundo, fotograma a fotograma.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el ICAIC y cuándo se fundó?
El Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) se fundó el 24 de marzo de 1959, apenas 83 días después del triunfo de la Revolución, siendo la primera institución cultural creada por el nuevo gobierno.
¿Cuál es la película cubana más aclamada internacionalmente?
Memorias del subdesarrollo (1968) de Tomás Gutiérrez Alea es considerada la obra maestra del cine cubano, elegida entre las 100 mejores películas de la historia por varias encuestas internacionales de críticos.
¿Qué distingue al Nuevo Cine Cubano de otras cinematografías?
El Nuevo Cine Cubano se caracteriza por combinar experimentación estética con compromiso social, mezclando documental y ficción, y usando el cine como herramienta de reflexión sobre la identidad latinoamericana.
¿Dónde puedo ver películas clásicas cubanas?
La Cinemateca de Cuba en La Habana proyecta regularmente clásicos del ICAIC. Internacionalmente, plataformas como MUBI, Criterion Channel y retrospectivas en cinetecas de todo el mundo exhiben este catálogo.
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