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Cultura

El Danzón: Baile Nacional de Cuba Nacido en Matanzas en 1879

Historia del danzón cubano, desde Miguel Failde y Las Alturas de Simpson hasta su influencia en el mambo y el cha-cha-chá.

Aroma de Cuba · · 6 min de lectura
Orquesta Failde en Matanzas, heredera del legado de Miguel Failde. Foto: Pedro Pablo Cruz / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

El Danzón: El Baile Nacional que Nació en Matanzas

El 1 de enero de 1879, en el Liceo de Matanzas, un joven músico afrocubano llamado Miguel Failde estrenó una pieza que cambiaría para siempre la música del Caribe: Las Alturas de Simpson. Aquella noche nació el danzón, el primer género musical y baile genuinamente cubano, y con él, una revolución cultural que uniría a blancos y negros en los salones de una isla todavía colonial.

De la Contradanza al Danzón: Un Viaje Transatlántico

La historia del danzón comienza mucho antes de 1879. Sus raíces se hunden en la contradanza europea — baile de salón que llegó a Cuba por múltiples vías: los colonos españoles, la breve ocupación británica de La Habana en 1762, y los refugiados haitianos que huyeron de la revolución de 1791 llevando su kontradans criollo al oriente cubano.

En los salones habaneros y matanceros del siglo XIX, la contradanza se fue criollizando. Los músicos cubanos — muchos de ellos negros y mulatos — le añadieron el cinquillo y el tresillo, patrones rítmicos de raíz africana que le dieron un sabor completamente nuevo. Así nació la habanera o danza criolla, madre directa del danzón.

Miguel Failde: El Hombre que Inventó Cuba Bailando

Miguel Ramón Demetrio Failde (1852-1921) nació en Matanzas, la ciudad que los cubanos llaman con orgullo la Atenas de Cuba. Hijo de un cornista militar, Failde aprendió música desde niño y tocó en la orquesta del clarinetista Faustino Valiente antes de formar su propia agrupación.

Lo que hizo Failde fue genial en su sencillez: tomó la contradanza, le amplió la estructura formal y creó un formato de baile de parejas con una particularidad revolucionaria. Los bailadores no danzaban sin parar: se detenían durante las introducciones y paseos instrumentales para conversar, coquetear y socializar, reanudando el baile en el momento justo.

El propio Failde lo explicó:

“En Matanzas había por esa época una especie de baile cuadrado para veinte parejas que llevaban arcos y flores. Era realmente un baile de figuras, y sus movimientos se adaptaban al tempo de la habanera, que nosotros tomamos para el danzón.”

Escándalo en los Salones: “Música de Negros”

Como toda innovación cubana, el danzón provocó polémica feroz. Las élites conservadoras lo tacharon de inmoral: las parejas bailaban demasiado cerca, la música tenía raíces africanas evidentes, y los salones se llenaban de gente de todos los colores de piel.

La prensa de la época publicó editoriales escandalizados calificándolo de “baile que iba contra la moral” y “música de negros”. Pero el pueblo cubano tenía otros planes. En pocos años, el danzón conquistó toda la isla, desde los elegantes salones del Casino Español de La Habana hasta las fiestas populares de Santiago.

Para profundizar en la riqueza de la música cubana de raíz africana, te recomendamos nuestro artículo sobre la rumba cubana, Patrimonio de la UNESCO.

La Estructura Musical: Elegancia con Swing

El danzón clásico se escribe en compás de 2/4 y sigue una estructura formal precisa:

  1. Introducción (4 compases) — los músicos establecen el tono
  2. Paseo (4 compases) — las parejas caminan al salón
  3. Primera melodía (16 compases) — comienza el baile
  4. Repetición de introducción y paseo — pausa para socializar
  5. Segunda melodía — nuevo tema musical

El momento mágico ocurre en el cuarto tiempo del cuarto compás del paseo, cuando todos los bailadores comienzan a moverse al unísono. Reconocer ese instante era señal de buen danzonero.

De la Orquesta Típica a la Charanga

Las primeras orquestas danzoneras eran las llamadas orquestas típicas: corneta, trombón de pistones, oficleide (un instrumento de viento ya extinto), clarinetes, violines y timbales. Su sonido era potente, casi militar.

A inicios del siglo XX surgió un formato más ligero y elegante: la charanga francesa. Con flauta de cinco llaves, violines, piano, contrabajo, timbales y güiro, la charanga le dio al danzón una sonoridad más refinada que dominó los salones cubanos durante décadas.

Entre las grandes charangas danzoneras brillaron:

Del Danzón al Mambo: La Evolución que Cambió el Mundo

En 1938, dentro de Arcaño y sus Maravillas, el bajista y compositor Orestes López introdujo una nueva sección rítmica al final de sus danzones: un montuno sincopado, más bailable, con más improvisación. Lo llamó danzón-mambo.

Su hermano Israel “Cachao” López — uno de los músicos más importantes de la historia cubana — desarrolló la idea. De esa innovación nacería el mambo, que Dámaso Pérez Prado llevaría a la fama mundial en los años 40 y 50.

Y del danzón-mambo también brotó el cha-cha-chá, creado por el violinista Enrique Jorrín en 1953, otro género cubano que conquistó el planeta.

Si te interesa la evolución de estos géneros, no te pierdas nuestra historia del son cubano y de la timba cubana.

El Danzón Hoy: Vivo en Matanzas y el Mundo

Aunque dejó de ser el ritmo dominante en Cuba desde los años 50, el danzón nunca murió. En Matanzas, la Orquesta Failde — fundada en 2012 por el músico Ethiel Failde, descendiente espiritual de Miguel — mantiene viva la tradición con arreglos que mezclan lo clásico con lo contemporáneo.

En México, el danzón encontró una segunda patria. En ciudades como Veracruz, donde llegó con los músicos cubanos a principios del siglo XX, se baila en plazas públicas cada fin de semana. El Festival Internacional del Danzón en Veracruz es uno de los eventos culturales más importantes del país.

En Cuba, cada 1 de enero se celebra el aniversario del estreno de Las Alturas de Simpson con eventos en Matanzas, y la UNESCO ha reconocido el danzón como parte del patrimonio cultural inmaterial de la humanidad cubana.

El Legado: Más que un Baile

El danzón fue mucho más que música. Fue el primer espacio cultural compartido entre cubanos de todas las razas en una sociedad colonial esclavista. Fue la demostración de que la fusión afroeuropea — el mestizaje musical — producía algo superior a la suma de sus partes.

De su tronco nacieron el mambo, el cha-cha-chá y buena parte de lo que el mundo conoce como música latina. Sin Miguel Failde y su danzón matancero, la historia musical del siglo XX habría sido radicalmente diferente.

Porque en Cuba, hasta las pausas del baile cuentan una historia. 🎶

Preguntas frecuentes

¿Quién creó el danzón cubano?
Miguel Failde, músico matancero de origen afrocubano, es reconocido como el creador del danzón. Su pieza 'Las Alturas de Simpson' se estrenó el 1 de enero de 1879 en el Liceo de Matanzas.
¿Por qué el danzón es el baile nacional de Cuba?
El danzón fue la primera forma musical y dancística genuinamente cubana, fusión de contradanza europea y ritmos africanos. Su papel como crisol cultural y su enorme popularidad desde 1879 hasta mediados del siglo XX lo consagraron como baile nacional.
¿Qué instrumentos se usan en el danzón?
Las orquestas típicas originales usaban corneta, trombón, clarinete y timbales. Desde inicios del siglo XX, la charanga francesa con flauta, violines, piano, contrabajo, güiro y timbales se convirtió en el formato clásico del danzón.
¿Qué relación tiene el danzón con el mambo y el cha-cha-chá?
El danzón fue padre directo del mambo (creado por Orestes López dentro del formato danzonero en 1938) y abuelo del cha-cha-chá, que Enrique Jorrín desarrolló a partir del danzón-mambo en los años 50.
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