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Cultura

Ernesto Lecuona: El Gershwin Cubano que Conquistó el Mundo

Vida y legado de Ernesto Lecuona, el compositor cubano más prolífico de la historia con más de 600 obras que definieron la música latina.

Aroma de Cuba · · 4 min de lectura
Retrato de Ernesto Lecuona, compositor y pianista cubano. Foto: Wikimedia Commons, dominio público

Ernesto Lecuona: El Gershwin Cubano que Conquistó el Mundo

Hay nombres que trascienden fronteras, idiomas y generaciones. Ernesto Lecuona y Casado (1896-1963) es uno de ellos: el compositor más prolífico que ha dado Cuba, un pianista prodigioso y el hombre que elevó los ritmos cubanos a la categoría de música universal.

Con más de 600 composiciones — canciones, zarzuelas, suites para piano y obras sinfónicas — Lecuona hizo por Cuba lo que George Gershwin hizo por Estados Unidos: transformar la música popular en arte clásico.

El niño prodigio de Guanabacoa

Ernesto nació el 7 de agosto de 1896 en Guanabacoa, un municipio habanero de profundas raíces culturales y africanas. Hijo de padre canario y madre cubana, comenzó a estudiar piano a los cinco años con su hermana Ernestina Lecuona, quien era una compositora destacada por derecho propio.

A los 11 años compuso su primera canción. A los 17, se graduó del Conservatorio Nacional de La Habana con medalla de oro en interpretación. En 1916, con apenas 20 años, ya debutaba en el Aeolian Hall de Nueva York.

No era solo talento: era una fuerza de la naturaleza musical.

Las obras que cambiaron todo

Siboney (1929)

Quizás la canción cubana más conocida del siglo XX. Siboney — inspirada en los indígenas taínos — se convirtió en un estándar internacional, grabada por centenares de artistas desde Bing Crosby hasta Connie Francis.

Malagueña

Parte de la Suite Andalucía, Malagueña es una de las piezas para piano más interpretadas del repertorio latinoamericano. Su dramatismo y virtuosismo la han hecho favorita de pianistas clásicos y populares por igual.

Siempre en mi Corazón (1942)

Esta canción fue nominada al Oscar a Mejor Canción Original en 1942, perdiendo solo ante White Christmas de Irving Berlin — una de las canciones más vendidas de la historia. El mero hecho de competir a ese nivel dice todo sobre el alcance de Lecuona.

María la O (1930)

Su zarzuela más famosa, estrenada en La Habana el 1 de marzo de 1930. Una historia de amor y raza en la Cuba colonial que sigue representándose hoy.

De La Habana al mundo

Los años 20 y 30 fueron la época dorada de Lecuona. Sus giras lo llevaron a los escenarios más prestigiosos del mundo:

  • París: recitales triunfales en la Salle Pleyel (1927-1928)
  • Nueva York: Carnegie Hall, donde dirigió el estreno mundial de su Rapsodia Negra (1943)
  • Buenos Aires, Río de Janeiro, Lima: giras por toda Sudamérica
  • Madrid, Barcelona, Londres: el público europeo rendido ante su virtuosismo

En los años 30, ayudó a crear los Lecuona Cuban Boys, una banda que llevó los ritmos cubanos a escenarios de todo el mundo, aunque él no tocaba regularmente con ellos.

También compuso música para Hollywood: las bandas sonoras de The Cuban Love Song, Always in My Heart y Carnival in Costa Rica llevan su firma.

El exilio y la muerte lejos de Cuba

Tras la Revolución Cubana de 1959, Lecuona — como tantos artistas e intelectuales cubanos — decidió marcharse. Se instaló en Tampa, Florida, viviendo con su pariente, la cantante Esperanza Chediak.

El 29 de noviembre de 1963, mientras viajaba por las Islas Canarias — la tierra de su padre — sufrió un infarto fatal en Santa Cruz de Tenerife. Tenía 67 años.

Su testamento incluía una petición conmovedora: que sus restos fueran repatriados a Cuba cuando cambiara el régimen. Más de seis décadas después, Lecuona descansa en el Gate of Heaven Cemetery de Hawthorne, Nueva York, aún esperando.

Un legado que no se apaga

La familia Lecuona era una dinastía musical. Su hermana Ernestina fue compositora reconocida. Su prima Margarita Lecuona compuso Babalú, popularizada mundialmente por Miguelito Valdés y llevada a la fama televisiva por Desi Arnaz en I Love Lucy.

Lecuona no solo compuso música: construyó el puente entre la tradición musical cubana y el mundo. Sin él, el camino para artistas como Benny Moré, Celia Cruz o los trovadores de la Nueva Trova habría sido infinitamente más difícil.

Cada vez que suena Siboney en un café de París, Malagueña en una sala de conciertos de Tokio, o Siempre en mi Corazón en una radio de Miami, Ernesto Lecuona sigue vivo — el zunzuncito musical de Cuba que polinizó el mundo entero con sus melodías.


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Preguntas frecuentes

¿Quién fue Ernesto Lecuona?
Ernesto Lecuona (1896-1963) fue el compositor y pianista más importante de Cuba, autor de más de 600 obras que incluyen canciones, zarzuelas y piezas sinfónicas. Se le conoce como 'el Gershwin cubano' por elevar la música popular cubana al nivel clásico.
¿Cuáles son las obras más famosas de Lecuona?
Sus obras más célebres son Siboney, Malagueña, Siempre en mi Corazón (nominada al Oscar en 1942), la zarzuela María la O, y la Suite Andalucía. Muchas siguen siendo estándares del repertorio latino, jazz y clásico.
¿Por qué Lecuona abandonó Cuba?
Lecuona se exilió en Tampa, Florida, en 1960 tras la Revolución Cubana. Murió en Santa Cruz de Tenerife, España, en 1963. Su testamento pidió que sus restos fueran repatriados a Cuba cuando cambiara el régimen.
¿Qué relación tiene Lecuona con Desi Arnaz?
Desi Arnaz, también cubano y esposo de Lucille Ball, popularizó muchas composiciones de Lecuona ante el público estadounidense a través de la televisión y sus actuaciones en vivo.
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