El Sillón Cubano: Historia y Tradición de la Mecedora en Cuba
Guía del sillón cubano, la mecedora que define el hogar caribeño. Historia, tipos, artesanos, supersticiones y dónde comprar mecedoras cubanas.
El Mueble que Define al Hogar Cubano
Si hay un objeto que encapsula la esencia de la vida cubana, no es un plato de moros y cristianos ni un vaso de guarapo. Es el sillón — esa mecedora de madera y mimbre que habita cada portal, cada sala, cada rincón donde un cubano decide que es hora de sentarse y dejar que el mundo pase.
En Cuba, el sillón no es un mueble: es un ecosistema social. Desde él se vigila la calle, se cantan nanas, se cuentan chismes, se toma café cubano al atardecer y se resuelven los problemas del mundo. El vaivén del sillón marca el ritmo de la vida cubana tanto como el son o las claves.
Una Curiosidad Lingüística
Aquí hay algo fascinante: en toda Latinoamérica y España, un sillón es un butacón fijo, un asiento amplio sin movimiento. Pero pregúntale a cualquier cubano qué es un sillón y te señalará la mecedora del portal. Esta inversión lingüística es única en el mundo hispano y dice mucho sobre la relación de Cuba con este mueble.
Lo que el resto del mundo llama mecedora o rocking chair, Cuba lo bautizó como sillón — elevándolo de categoría, dándole la dignidad del asiento principal de la casa.
Historia: Del Jardín Inglés al Portal Cubano
Orígenes (Siglo XVIII)
Las primeras mecedoras aparecieron en América del Norte a principios del siglo XVIII, inicialmente como simples sillas de jardín con balancines añadidos. Hacia 1725, cruzaron el Atlántico y comenzaron a ganar prestigio en Inglaterra.
La Revolución del Mimbre
El verdadero auge llegó con los wicker rockers — mecedoras de mimbre que combinaban ligereza, ventilación y belleza artesanal. Para el clima tropical caribeño, eran perfectas: el tejido de mimbre permitía la circulación del aire, esencial en una isla sin aire acondicionado.
Michael Thonet y la Madera Curvada (1860)
El artesano alemán Michael Thonet revolucionó el diseño con la técnica de madera curvada al vapor, creando mecedoras elegantes y ligeras que se exportaron masivamente al Caribe. Muchos sillones cubanos antiguos son piezas Thonet originales o inspiraciones directas.
Cuba las Hace Suyas (Siglo XIX-XX)
Mientras en otros países la mecedora pasaba de moda, Cuba la adoptó como pieza central del hogar. Los artesanos cubanos desarrollaron estilos propios, adaptando diseños europeos a maderas locales como el cedro, la caoba y la majagua.
Tipos de Sillones Cubanos
El Sillón de Portal
El clásico. Grande, robusto, generalmente de madera oscura con asiento y respaldo de mimbre tejido o cuero. Diseñado para los amplios portales de las casas coloniales, donde las familias tomaban el fresco al atardecer.
La Comadrita
Versión más pequeña y baja, sin brazos o con brazos cortos. Su nombre lo dice todo: es la silla de las comadres, las vecinas que se sentaban a conversar. Más íntima y ligera que el sillón de portal.
El Balance
En algunas regiones de Cuba, especialmente en el oriente, la mecedora se conoce como balance — aludiendo directamente al movimiento de vaivén. Los balances orientales suelen ser más amplios y con balancines más pronunciados.
El Sillón de Mimbre
Enteramente tejido en mimbre o bejuco, sin estructura de madera visible. Más ligero y con mejor ventilación, ideal para el calor tropical. Los mejores ejemplares venían de la provincia de Pinar del Río.
Los Artesanos: Guardianes de la Tradición
La fabricación de sillones en Cuba es un oficio hereditario. Familias enteras se dedican a la carpintería de mecedoras, transmitiendo técnicas de padre a hijo durante generaciones.
Materiales Tradicionales
- Cedro cubano: Aromático, resistente a insectos, la madera noble por excelencia
- Caoba: Para piezas de lujo, con su característico color rojizo
- Majagua: Madera flexible ideal para los balancines curvados
- Mimbre y bejuco: Para el tejido de asientos y respaldos
- Cuero: En versiones más formales, especialmente para salas
Proceso Artesanal
- Selección de la madera: Debe estar bien curada (6-12 meses de secado)
- Corte y torneado: Los balaustres y patas se tornean a mano
- Curvado de balancines: Mediante vapor o calor, la madera se moldea
- Ensamblaje: Uniones de espiga y mortaja, sin clavos
- Tejido: El asiento y respaldo se tejen con mimbre, nylon o cuero
- Acabado: Barniz o laca para proteger la madera
El Sillón en la Cultura Cubana
El Portal: El Salón Social de Cuba
El portal cubano — esa galería con columnas que corre frente a las casas — es inseparable del sillón. Juntos forman el espacio social por excelencia de la cultura cubana. Antes de la televisión, antes del teléfono, el portal con sus sillones era la red social original.
En los pueblos del interior, las familias sacaban los sillones al portal cada tarde. Los vecinos paraban a conversar, los niños jugaban en la acera, y el ritmo del vaivén marcaba las horas hasta que caía la noche.
Supersticiones del Sillón
Cuba no sería Cuba sin sus supersticiones, y el sillón tiene las suyas:
- Nunca mecerse un sillón vacío: Invita a los espíritus y trae mala suerte
- Si se mueve solo: Un espíritu se ha sentado a descansar (o a asustar)
- Sillón nuevo sin estrenar: Debe sentarse primero la persona mayor de la casa
- Colocar un sillón mirando a la puerta: Vigila contra malas energías
- Mecerse rápido: Señal de nerviosismo o de que hay chisme urgente
En la Literatura y el Cine
El sillón aparece como elemento recurrente en la cultura cubana:
- En las novelas de Alejo Carpentier, los personajes reflexionan desde mecedoras coloniales
- Las funerarias cubanas tradicionalmente disponían hileras de sillones enfrentados para los velatorios
- En las salas de espera médicas, como las antiguas clínicas mutualistas, los sillones definían el espacio
El Sillón Hoy: Entre la Tradición y la Escasez
En Cuba
La crisis económica ha golpeado la producción de sillones. La madera de calidad es escasa, los materiales para el tejido se importan con dificultad, y muchos artesanos han emigrado. Sin embargo, el sillón persiste — reparado una y otra vez, heredado de generación en generación, porque una casa cubana sin sillón simplemente no está completa.
Los talleres particulares que sobreviven cobran entre 3,000 y 15,000 pesos cubanos por un sillón nuevo (equivalente a varios meses de salario promedio), lo que convierte a cada mecedora en una inversión familiar significativa.
En la Diáspora
En Little Havana (Miami), Union City y otras comunidades cubanas en EE.UU., el sillón de portal sigue siendo un símbolo identitario. Tiendas especializadas venden mecedoras al estilo cubano, y muchas familias atesoran sillones traídos de Cuba décadas atrás.
Dónde Comprar Sillones Estilo Cubano
En Cuba
- Talleres particulares: En Pinar del Río, Villa Clara, Camagüey y La Habana
- Ferias de artesanía: FIART y ferias provinciales
- Encargo directo: A través de artesanos locales (preguntar en el barrio)
En Estados Unidos
- Cracker Barrel: Mecedoras clásicas de portal (estilo sureño similar)
- Troutman Chair Co.: Mecedoras artesanales en madera
- Amazon: Variedad de mecedoras de mimbre y madera
- Etsy: Piezas artesanales y vintage
Cuidado y Mantenimiento
- Proteger del sol directo prolongado (reseca la madera y el mimbre)
- Aceitar la madera cada 6 meses con aceite de tung o linaza
- Revisar las uniones periódicamente y reapretar si es necesario
- El mimbre se limpia con un paño húmedo y se puede hidratar con aceite de coco
- Los balancines pueden fortalecerse con tiras de cuero si se desgastan
Un Mueble con Alma
El sillón cubano es más que carpintería: es memoria colectiva hecha madera. Cada uno guarda las conversaciones de tardes infinitas, las nanas que arrullaron generaciones, los cafecitos compartidos entre vecinos, el sonido del radio con música cubana de fondo.
En un mundo que se mueve cada vez más rápido, el sillón cubano nos recuerda el arte de sentarse, mecerse y dejar que el tiempo pase. Porque a veces, la mejor tecnología para la vida es un par de balancines, una brisa tropical y buena compañía.
Como dicen los cubanos: “Dame un sillón, un cafecito y buena conversación, y no necesito nada más.” ☕🪑
Preguntas frecuentes
- ¿Qué diferencia hay entre sillón y mecedora en Cuba?
- En Cuba, 'sillón' se refiere específicamente a la mecedora con brazos y balancines. En el resto del mundo hispano, sillón designa un butacón fijo. Esta diferencia lingüística es exclusivamente cubana y refleja la importancia cultural de la mecedora en la isla.
- ¿Se inventó la mecedora en Cuba?
- No exactamente. Las primeras mecedoras aparecieron en Norteamérica a principios del siglo XVIII. Sin embargo, Cuba adoptó la mecedora como ningún otro país, convirtiéndola en elemento esencial de la vida doméstica y cultural desde el siglo XIX.
- ¿Por qué es mala suerte mecer un sillón vacío en Cuba?
- Según la tradición popular cubana, mecer un sillón sin nadie sentado invita a los espíritus y trae mala suerte. Si se mueve solo, se dice que un espíritu se ha sentado a descansar. Esta superstición es una de las más arraigadas de la cultura cubana.
- ¿Dónde comprar sillones cubanos artesanales?
- En Cuba, los mejores artesanos se encuentran en provincias como Pinar del Río, Villa Clara y Camagüey. En Miami, tiendas de Little Havana venden réplicas. Online, sitios como Etsy y Amazon ofrecen mecedoras de estilo cubano en madera y mimbre.
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