Congrí Oriental: El Arroz con Frijoles Rojos del Oriente Cubano
Descubre el congrí oriental cubano, su origen haitiano, la diferencia con moros y cristianos, y la receta tradicional de Santiago de Cuba.
En Cuba, la eterna pregunta no es si comes arroz con frijoles — eso es un hecho — sino con cuáles frijoles. Si naciste en La Habana, la respuesta es negros. Si naciste en Santiago, la respuesta es colorados. Y ese plato de arroz con frijoles rojos cocinados juntos tiene un nombre propio: congrí.
Oriente vs. Occidente: una isla, dos calderos
Cuba es una isla larga y estrecha, y sus dos extremos cocinan distinto. En el occidente — La Habana, Pinar del Río, Matanzas — reinan los moros y cristianos, el arroz con frijoles negros que lleva ese nombre desde la época colonial, aludiendo a la convivencia de moros y cristianos en la España medieval.
En el oriente — Santiago de Cuba, Guantánamo, Holguín, Baracoa — el plato se llama congrí y se hace con frijoles colorados (rojos, más pequeños que los kidney beans). No es solo un cambio de ingrediente: es una tradición culinaria distinta con raíces en el Caribe francófono.
El nombre que vino de Haití
¿De dónde sale la palabra “congrí”? El historiador cubano Fernando Ortiz lo documentó: viene del criollo haitiano, donde congo significa frijol y riz (del francés) significa arroz. Congo + riz = congrí.
La conexión no es casual. A finales del siglo XVIII y principios del XIX, miles de haitianos — tanto colonos franceses como esclavizados — emigraron al oriente de Cuba huyendo de la Revolución Haitiana. Trajeron consigo el café, la tumba francesa (tradición musical y danzaria) y, por supuesto, su manera de cocinar arroz con frijoles.
El oriente cubano, más cercano geográfica y culturalmente al Caribe que a La Habana, absorbió estas influencias. El congrí se arraigó tan profundamente que hoy es el plato identitario de Santiago de Cuba, tan santiaguero como el son o el carnaval.
La receta tradicional del congrí oriental
El congrí no es simplemente arroz blanco mezclado con frijoles. El secreto está en cocinar el arroz directamente en el caldo de los frijoles, para que cada grano absorba color, sabor y sustancia.
Ingredientes (6-8 porciones)
- 2 tazas de frijoles colorados secos (remojados desde la noche anterior)
- 3 tazas de arroz de grano largo
- 200 g de tocino o chicharrones de puerco cortados en trozos
- 1 cebolla grande picada
- 6 dientes de ajo machacados
- 1 ají verde (cubanelle) picado
- 2 cucharadas de aceite o manteca de cerdo
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita de comino molido
- 1 cucharadita de orégano seco
- Sal y pimienta al gusto
Preparación
1. Los frijoles primero. Cocina los frijoles remojados en abundante agua con la hoja de laurel hasta que estén tiernos pero no deshechos (unos 45-60 minutos en olla normal, 20 en olla de presión). Reserva el caldo — es el alma del plato.
2. El sofrito. En un caldero grande (el de hierro fundido es ideal), calienta el aceite o la manteca. Fríe el tocino o chicharrones hasta que suelten su grasa. Agrega la cebolla, el ajo y el ají. Cocina hasta que la cebolla esté transparente y el sofrito perfume toda la cocina.
3. La unión. Añade los frijoles cocidos al sofrito. Agrega el comino y el orégano. Mezcla bien y deja que todo se integre por 2-3 minutos.
4. El arroz. Mide el caldo de frijoles: necesitas el doble de líquido que de arroz (6 tazas de caldo para 3 de arroz). Si no tienes suficiente caldo, completa con agua. Vierte el arroz y el caldo en el caldero. Sube el fuego hasta que hierva.
5. La cocción. Cuando el líquido se absorba a nivel del arroz, baja el fuego al mínimo. Tapa el caldero y cocina sin destapar por 20-25 minutos. El arroz debe quedar suelto, cada grano teñido de un rosa-marrón característico.
6. El reposo. Apaga el fuego y deja reposar tapado 5 minutos. Revuelve suavemente con tenedor antes de servir.
El toque santiaguero
En Santiago, muchos cocineros añaden un trozo de coco seco rallado al caldo, herencia directa de la cocina haitiana y afrocaribeña. Otros usan manteca de cerdo en lugar de aceite — y la verdad, el sabor es incomparable. El chicharrón crujiente por encima no es decoración: es parte integral del plato.
Congrí en la mesa cubana
El congrí es el acompañante estrella de las celebraciones orientales. En Nochebuena, mientras La Habana sirve lechón asado con moros y cristianos, Santiago pone el mismo lechón junto a un caldero humeante de congrí. En cumpleaños, fiestas de santos y domingos familiares, el congrí está en el centro de la mesa.
Se sirve junto a:
- Masitas de puerco fritas — la combinación clásica santiaguera
- Plátanos maduros fritos — el dulce que equilibra lo salado
- Ensalada de tomate y aguacate — frescura tropical
- Yuca con mojo — otra guarnición imprescindible
Más que un plato: identidad oriental
El congrí es una declaración de identidad. Cuando un cubano del oriente dice “voy a hacer congrí”, está afirmando de dónde viene. No es solo comida — es geografía, historia y pertenencia cocinadas en un caldero de hierro.
En un país donde el arroz con frijoles es el plato nacional por excelencia, el congrí oriental nos recuerda que Cuba no es una sola tradición sino muchas, tejidas juntas como los granos de arroz y los frijoles colorados en el caldo.
¿Tu familia hace el congrí con algún ingrediente secreto? En el oriente de Cuba, cada casa tiene su versión. Cuéntanos la tuya.
Preguntas frecuentes
- ¿Cuál es la diferencia entre congrí y moros y cristianos?
- El congrí se hace con frijoles rojos (colorados) y es típico del oriente de Cuba, especialmente Santiago. Los moros y cristianos usan frijoles negros y son más comunes en La Habana y el occidente. Ambos cocinan el arroz en el caldo de los frijoles.
- ¿De dónde viene la palabra congrí?
- Según el historiador Fernando Ortiz, 'congrí' proviene del criollo haitiano: 'congo' (frijol) y 'riz' (arroz, del francés). Llegó al oriente cubano con la inmigración haitiana de los siglos XVIII y XIX.
- ¿Se puede hacer congrí con frijoles enlatados?
- Sí, aunque el sabor es mejor con frijoles secos remojados desde la noche anterior. Si usas enlatados, escúrrelos y añádelos al arroz con caldo aparte para que absorba sabor. El resultado será más rápido pero menos profundo.
- ¿Qué proteína acompaña mejor al congrí oriental?
- Tradicionalmente se sirve con cerdo asado o frito, especialmente lechón o masitas de puerco. También combina bien con pollo frito, bistec de palomilla o enchilado de camarones.
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