La doble estrategia de Trump hacia Cuba: Presión y contactos secretos
Washington mantiene una táctica dual con Cuba, combinando sanciones energéticas y amenazas de intervención con negociaciones privadas para un cambio de régimen.
Foto: El País
La administración de Donald Trump está ejecutando una compleja “doble estrategia” hacia Cuba que busca forzar un cambio político en la isla mientras mantiene canales de comunicación abiertos. Según informes recientes, Washington alterna entre una asfixia económica visible y negociaciones discretas que apuntan directamente a la salida del poder de Miguel Díaz-Canel.
Una pinza de presión y diálogo
Por un lado, la Casa Blanca ha intensificado el cerco energético, dificultando la llegada de combustible a una isla ya castigada por apagones sistémicos. Las amenazas de una posible intervención militar o una toma directa del control sobre la infraestructura cubana forman parte de la retórica pública de Trump, quien ha llegado a declarar que Cuba es el “siguiente” en su lista de prioridades tras resolver tensiones en el Medio Oriente.
Sin embargo, detrás de escena, la realidad es más matizada. Tanto Washington como La Habana han reconocido la existencia de contactos de alto nivel. Estos intercambios han permitido, por ejemplo, gestos humanitarios o la flexibilización puntual de sanciones, como la reciente autorización para que petroleros rusos descarguen en puertos cubanos bajo una política de revisión “caso por caso”.
El objetivo del cambio de régimen
El núcleo de estas negociaciones, según fuentes cercanas al proceso citadas por medios como The New York Times y El País, es conseguir que la actual cúpula del Partido Comunista de Cuba (PCC) ceda el paso a un proceso de transición. La presión se centra específicamente en la figura de Díaz-Canel, cuya dimisión es vista por Washington como una condición indispensable para cualquier normalización real de las relaciones o el levantamiento definitivo del embargo.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
1. ¿En qué consiste la estrategia doble de Trump? Consiste en aplicar sanciones económicas y presiones públicas máximas mientras se mantienen negociaciones secretas para negociar una transición política en la isla.
2. ¿Qué papel juega el embargo energético? El bloqueo a la llegada de petróleo es la herramienta de presión más fuerte actualmente, exacerbando la crisis eléctrica en Cuba para forzar al gobierno a negociar.
3. ¿Están reconociendo ambos países estos contactos? Sí, tanto funcionarios estadounidenses como el gobierno de La Habana han admitido que existen canales de comunicación y diálogos binacionales activos.
4. ¿Cuál es la exigencia principal de Estados Unidos? La principal demanda reportada es la salida del poder de Miguel Díaz-Canel y el inicio de reformas políticas profundas.
Fuentes: The New York Times, El País, BBC News Mundo.
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