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Cultura

Benny Moré: El Bárbaro del Ritmo que Conquistó Cuba y el Mundo

A 63 años de su muerte, recordamos al mayor cantante de la música cubana. De cortador de caña a leyenda con la Banda Gigante.

Aroma de Cuba · · 4 min de lectura
Escena de big band cubana años 50 en La Habana, cantante dirigiendo orquesta en el Tropicana

El 19 de febrero de 1963, La Habana entera lloró. Bartolomé Maximiliano Moré Gutiérrez —el mundo lo conocía como Benny Moré— había muerto a los 43 años. Decenas de miles de cubanos acompañaron su féretro en un funeral que paralizó la capital. Sesenta y tres años después, su voz sigue siendo el estándar contra el cual se mide toda la música cubana.

De Santa Isabel de las Lajas al Mundo

Benny nació el 24 de agosto de 1919 en Santa Isabel de las Lajas, un pequeño pueblo de la entonces provincia de Santa Clara (hoy Cienfuegos). Era el mayor de 18 hermanos. Su bisabuelo materno, Ta Ramón Gundo Moré, había sido traído como esclavo desde el Reino del Congo —según la leyenda familiar, era hijo de un rey tribal.

A los seis años, Benny construyó su primera guitarra: un palo y una lata de sardinas como caja de resonancia. A los 17, emigró a La Habana buscando fortuna. Vendió frutas, hierbas medicinales, cortó caña con su hermano Teodoro. Con los ahorros de una zafra, compró su primera guitarra de verdad en Morón.

El Ascenso: De CMQ a México

En 1940, Benny regresó a La Habana viviendo de la música callejera. Su primer gran momento llegó en el programa radial “La Corte Suprema del Arte” de CMQ. En su primera aparición, la campana del fracaso sonó y lo abuchearon. Volvió a competir y ganó el primer premio.

Esa victoria le abrió las puertas del Conjunto Matamoros, una de las agrupaciones más prestigiosas de Cuba. En 1945, viajó con ellos a México. Cuando el conjunto regresó a La Habana, Benny se quedó —cambió su nombre de Bartolo a Benny porque en México “bartolo” era sinónimo de burro.

En Ciudad de México, Benny grabó con Pérez Prado los mambos que lo harían famoso internacionalmente: “Bonito y Sabroso”, “Pachito Eché”, “La Múcura”, “Anabacoa”. Grabaron 28 canciones juntos. Fue el director de orquesta Chucho Rodríguez quien, impresionado por su virtuosismo, lo bautizó como “El Bárbaro del Ritmo”.

La Banda Gigante: Su “Tribu”

En 1952, Benny regresó a Cuba como estrella internacional pero casi desconocido en su patria. Trabajó con Bebo Valdés y la Orquesta Aragón. Pero cuando descubrió que el director Ernesto Duarte lo excluía de ciertos eventos por ser negro, Benny tomó una decisión histórica: formar su propia orquesta.

El 3 de agosto de 1953, la Banda Gigante debutó en el programa “Cascabeles Candado” de CMQ. Dieciséis músicos —trompetas, trombones, saxofones, percusión cubana— bajo la batuta de un hombre que no sabía leer una sola nota musical. Benny les cantaba las partes a sus arreglistas, quienes las transcribían. Era puro instinto musical.

La “tribu”, como Benny llamaba cariñosamente a su banda, conquistó Cuba. Tocaron en el Tropicana, La Campana, el Hotel Riviera. Grabaron éxitos como “Santa Isabel de las Lajas” (homenaje a su pueblo natal), “Cienfuegos”, “Mi Saoco”, “Cómo Fue”. Benny era el rey indiscutible de los bailes cubanos.

El Sonero Mayor

Lo que hacía único a Benny era su dominio del soneo —el arte de la improvisación vocal en el son cubano. Podía tomar cualquier melodía y transformarla con sus improvisaciones. Participó en legendarias “controversias” (duelos vocales) con otros grandes como Cheo Marquetti y Joseíto Fernández.

Cantaba todo: son, mambo, bolero, guaracha, cha-cha-chá. Su voz de tenor fluido tenía una expresividad que nadie ha igualado. Críticos y músicos coinciden: Benny Moré fue el cantante más grande que ha dado Cuba.

Rechazó giras por Europa por miedo a volar —había sobrevivido tres accidentes aéreos. Tras la Revolución de 1959, mientras muchos músicos emigraban, Benny se quedó: “Aquí está mi gente”, dijo.

El Final del Bárbaro

El alcoholismo cobró su precio. El 19 de febrero de 1963, a los 43 años, Benny Moré murió de cirrosis hepática en La Habana. Cuba perdió a su voz más grande.

Hoy, una estatua de bronce lo recuerda en el Paseo del Prado de Cienfuegos. El Instituto Benny Moré preserva su legado. Fue incluido póstumamente en el Salón de la Fama de la Música Latina Internacional. Sus canciones siguen sonando en cada rincón donde se baila música cubana.

A 63 años de su muerte, El Bárbaro del Ritmo sigue siendo el estándar. Como él mismo cantaba: *“Bonito y sabroso, bailan el mambo las mexicanas, se

mueven sabroso…”* —y Cuba, y el mundo entero, siguen bailando con él.


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Preguntas frecuentes

¿Por qué le decían 'El Bárbaro del Ritmo' a Benny Moré?
El apodo se lo puso el locutor Chucho Rodríguez en México, impresionado por su capacidad de cantar cualquier género con virtuosismo. Primero le llamaron 'El Bárbaro del Mambo' y luego, cuando dominó todos los ritmos, simplemente 'El Bárbaro del Ritmo'.
¿Benny Moré sabía leer música?
No. Moré era completamente autodidacta y nunca aprendió a leer partituras. Sin embargo, dirigía su Banda Gigante de 16 músicos cantándoles las partes a sus arreglistas, quienes las transcribían.
¿Cuándo y cómo murió Benny Moré?
Falleció el 19 de febrero de 1963 en La Habana, a los 43 años, por cirrosis hepática causada por el alcoholismo. Su funeral reunió a decenas de miles de cubanos.
¿Cuáles son las canciones más famosas de Benny Moré?
Entre sus éxitos más recordados están 'Bonito y Sabroso', 'Santa Isabel de las Lajas', 'Cómo Fue', 'Maracaibo Oriental', 'Cienfuegos' y 'Pachito Eché'. Grabó más de 150 canciones en su carrera.
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