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Gastronomía

Chicharrones de Puerco Cubanos: El Crujiente que Conquista al Caribe

Receta y secretos de los chicharrones de puerco cubanos. Historia, técnica paso a paso y tips para lograr la textura perfecta.

Aroma de Cuba · · 5 min de lectura
Chicharrones de puerco cubanos dorados y crujientes servidos con limón y mojo

Chicharrones de Puerco Cubanos: El Crujiente que Conquista al Caribe

En cualquier fiesta campesina, parada de carretera o celebración familiar cubana hay un sonido inconfundible: el crujido de un chicharrón perfecto al morderlo. Los chicharrones de puerco son mucho más que una fritura — son una institución culinaria que conecta generaciones de cubanos con la vida del campo, los bohíos y la tradición de la matanza del cerdo.

Si el lechón asado es el rey de la Nochebuena, los chicharrones son la recompensa del cocinero: los primeros trozos crujientes que se comen de pie, con las manos, antes de que el resto de la comida esté lista.

Una historia escrita en manteca

Los chicharrones llegaron a Cuba con los colonizadores españoles, quienes trajeron el cerdo ibérico al Caribe en el siglo XVI. La tradición de aprovechar cada parte del animal — principio fundamental de la cocina campesina cubana — convirtió la piel y la grasa del cerdo en un manjar crujiente que se podía conservar sin refrigeración.

En el campo cubano, la matanza del puerco era (y sigue siendo) un evento comunitario. Mientras unos preparaban la carne para asar, otros se encargaban de cortar la piel en trozos y freírlos lentamente en el caldero. Los chicharrones eran la primera recompensa del día, servidos calientes con un chorrito de limón.

El chicharrón está tan arraigado en la identidad cubana que ha dejado huella en el lenguaje. “Tener chicharrones” significa tener problemas, y “esto tiene más chicharrones que un puerco” se dice de algo complicado. En la música campesina y el son cubano, aparece como símbolo de la vida rural.

La receta cubana auténtica

Ingredientes (para 6 porciones)

  • 1 kg de piel de cerdo con grasa adherida (barriga o paleta)
  • 1 limón (jugo)
  • Sal gruesa al gusto
  • 4 dientes de ajo machacados
  • ½ taza de mojo criollo (opcional, para marinar)
  • Aceite o manteca de cerdo para freír

Preparación paso a paso

1. Preparar la carne

Corta la piel con grasa en trozos de 3-4 centímetros. Algunos cocineros los marinan durante 2-4 horas en jugo de limón, ajo machacado y sal — esto ablanda la piel y añade sabor.

2. Cocción lenta (el secreto cubano)

Coloca los trozos en un caldero grande con media pulgada de agua. Cocina a fuego medio-bajo. El agua se evaporará y la grasa del cerdo comenzará a derretirse — este proceso se llama “rendir la manteca”. Los trozos se cocinan lentamente en su propia grasa durante 30-40 minutos.

3. El golpe de fuego

Cuando los trozos estén tiernos y la grasa sea transparente, sube el fuego a medio-alto. Aquí ocurre la magia: la piel se infla, burbujea y se dora. Mueve constantemente con una espumadera para que se cocinen parejo. En 10-15 minutos tendrás chicharrones dorados y crujientes.

4. Escurrir y sazonar

Retira con espumadera y coloca sobre papel absorbente. Mientras están calientes, exprime limón por encima y espolvorea sal. Sirve de inmediato.

Tip del cocinero cubano: No tapes los chicharrones después de fritos — la humedad atrapada los ablanda. Sírvelos en un plato descubierto o una bolsa de papel.

Variantes regionales

Chicharrones de viento

Trozos de piel sin grasa, inflados al freír hasta quedar huecos y ultracrujientes. Son más ligeros y se venden como snack en las calles de La Habana.

Chicharrones con mojo

En el oriente cubano, los chicharrones se sirven bañados en mojo criollo caliente con abundante ajo y naranja agria. La combinación del crujiente con la salsa ácida es extraordinaria.

Masitas de puerco fritas

Primas hermanas de los chicharrones: trozos de carne de cerdo (no solo piel) marinados en naranja agria y ajo, fritos hasta quedar dorados. A menudo se venden juntos en las fiestas populares.

Cómo servir los chicharrones

La forma más cubana: en un plato sobre la mesa para picar mientras se espera la comida, con cascos de limón al lado. Pero también acompañan de maravilla:

Valor nutricional (por 100g)

NutrienteCantidad
Calorías~540 kcal
Proteínas25g
Grasas47g
Carbohidratos0g
Sodio820mg

Los chicharrones son un alimento alto en calorías y grasas — un placer para disfrutar con moderación, como toda buena tradición cubana.

El chicharrón hoy

En Miami, Tampa y otras ciudades con comunidades cubanas, los chicharrones mantienen su lugar en las ventanitas de café, las fiestas de Nochebuena y los restaurantes cubanos. Cadenas como Sedano’s y carnicerías latinas los venden frescos cada día.

En Cuba, a pesar de las dificultades económicas, el chicharrón sigue apareciendo en las celebraciones. Donde haya un cerdo y un caldero, habrá chicharrones — es una promesa que no necesita cumplirse por escrito.


¿Quieres seguir explorando la cocina cubana? Prueba nuestra receta de ropa vieja, el plato nacional, o descubre los secretos del daiquirí cubano.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el mejor corte de cerdo para hacer chicharrones cubanos?
El corte ideal es la piel con una capa de grasa adherida, cortada de la barriga o la paleta del cerdo. En Cuba se usa comúnmente la masita de puerco con pellejo, cortada en trozos de 3-4 centímetros para que queden uniformes.
¿Por qué mis chicharrones quedan duros en vez de crujientes?
Generalmente es por no cocinarlos en dos etapas. Primero deben cocinarse a fuego medio-bajo en su propia grasa hasta estar tiernos, y después subir el fuego para que se doren y revienten. Si se fríen directamente a fuego alto, la piel se endurece sin cocinarse por dentro.
¿Se pueden hacer chicharrones en horno o freidora de aire?
Sí. En el horno a 200°C (400°F) sobre una rejilla toman 45-60 minutos, volteando a la mitad. En freidora de aire a 190°C quedan listos en 25-30 minutos. No alcanzan la misma textura que los fritos, pero son una alternativa más ligera.
¿Cuánto tiempo se conservan los chicharrones después de fritos?
A temperatura ambiente en un recipiente abierto duran 2-3 días manteniendo su textura crujiente. Si se tapan o refrigeran se ablandan, pero se pueden recalentar en horno a 180°C por 10 minutos para recuperar el crujido.
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