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Cultura

No Habrá Apagón Cultural: Cuba Lleva el Arte a las Comunidades

Cuba reorganiza su vida cultural ante la crisis de combustible: artistas van a los barrios, la Feria del Libro se pospone y el ISA reinventa su enseñanza.

Aroma de Cuba · · 5 min de lectura
Músicos tocando en una esquina de un barrio cubano, rodeados de vecinos. Ilustración: Aroma de Cuba / IA

“No puede haber apagón cultural.”

Con esa frase, el ministro de Cultura Alpidio Alonso definió la postura del gobierno ante una crisis que amenaza con paralizar la isla entera. Mientras Cuba enfrenta la peor escasez de combustible en décadas — consecuencia del endurecimiento del bloqueo estadounidense bajo las nuevas sanciones de Trump — la vida cultural del país se reinventa, no por elección, sino por necesidad.

El Arte Baja a la Calle

La estrategia es clara: si la gente no puede ir al teatro, el teatro va a la gente.

El Ministerio de Cultura anunció a principios de febrero de 2026 una reorganización completa de la programación artística nacional. Los grandes escenarios y teatros, insostenibles con los actuales niveles de suministro eléctrico, ceden protagonismo a los espacios comunitarios: parques de barrio, casas de cultura municipales, esquinas y portales.

En La Habana, las actividades se concentran en espacios emblemáticos como el Parque John Lennon del Vedado y la Granja de los Monos, donde la célebre compañía infantil La Colmenita mantiene funciones. En Las Tunas, la Casa de Cultura de Amancio Rodríguez impulsa el programa “Sábado con Mi Gente”. En Guantánamo, jóvenes instructores de arte enseñan a tocar y bailar changüí en talleres comunitarios.

“Vamos a irnos hacia las comunidades, hacia los escenarios cercanos a las zonas de residencia de nuestros artistas” — Alpidio Alonso, Ministro de Cultura

La Feria del Libro: Pospuesta, No Muerta

La decisión más dolorosa fue la postergación de la 34ª Feria Internacional del Libro de La Habana, el evento cultural más masivo de Cuba. Tradicionalmente celebrada en el histórico Parque Morro-Cabaña, la feria atrae a cientos de miles de visitantes y es, para muchos cubanos, la única oportunidad anual de acceder a libros nuevos.

El Instituto Cubano del Libro aseguró que la producción editorial no se detiene. Se priorizarán:

  • Publicaciones digitales para mantener el acceso a la literatura
  • Ediciones impresas limitadas con recursos disponibles
  • Presentaciones de libros en barrios como alternativa descentralizada
  • Encuentros con autores en casas de cultura y espacios comunitarios

La feria ya había enfrentado interrupciones durante la pandemia de COVID-19, pero esta es la primera vez que se pospone por una crisis energética.

La Universidad de las Artes Se Reinventa

Los 37 centros de enseñanza artística del país y la Universidad de las Artes (ISA) —una de las instituciones de formación artística más prestigiosas de América Latina— mantienen el curso académico, pero con cambios profundos:

  • Horarios rediseñados para adaptarse a los apagones
  • Matrículas descentralizadas: los estudiantes se integran en escuelas municipales
  • Especialidades artísticas impartidas en sedes de compañías y otras instituciones culturales
  • Curso diurno del ISA: modalidad semipresencial
  • Posgrados y cursos por encuentro: completamente a distancia

Es un modelo forzado por la crisis, pero que podría dejar una huella positiva: acercar la formación artística a comunidades que históricamente han estado lejos de los grandes centros culturales.

Precedentes: El Arte Cubano y la Crisis

Cuba tiene una relación antigua con la creación en condiciones extremas.

Durante el Período Especial de los años 90, cuando el colapso de la Unión Soviética dejó a la isla sin su principal socio económico, surgieron algunas de las manifestaciones culturales más potentes de la historia cubana. El cine independiente encontró nuevas voces, la música cubana se reinventó con la timba, y el arte visual exploró territorios audaces.

Durante la pandemia de COVID-19, artistas de toda la isla llevaron conciertos a balcones, crearon contenido digital y organizaron peñas en patios. La respuesta fue tan notable que el propio Ministerio la usa ahora como referente: “Tal y como sucedió con la respuesta extraordinaria de los artistas durante la COVID, la habrá igualmente en un momento como este.”

Las Voces Críticas

No todos reciben estas medidas con optimismo. Voces independientes señalan que el “arte comunitario” promovido por el Estado suele ser un arte controlado: fragmentado, local y de bajo impacto simbólico.

El caso de El Ciervo Encantado es ilustrativo. Este grupo teatral experimental, fundado en 1996 y censurado en 2024, anunció su ruptura total con las instituciones culturales del Estado tras 30 años. Su directora, Nelda Castillo, denunció una política sistemática de exclusión hacia el arte que cuestiona.

Mientras tanto, la producción editorial cubana se ha desplomado más de un 70% entre 2019 y 2024 según datos oficiales, y el ICAIC opera con producción mínima.

La Cultura Como Termómetro

La historia de Cuba demuestra algo: cuando la cultura se apaga, algo mucho más profundo se está perdiendo. Y cuando resiste — aunque sea en una esquina, con una guitarra y un cajón — algo esencial sobrevive.

En estos días de apagones y escasez, la promesa de que “no habrá apagón cultural” es a la vez una declaración de principios y una apuesta arriesgada. Porque la cultura cubana no vive en los ministerios ni en los discursos oficiales. Vive en el son que suena en un portal de Centro Habana, en el poema que un maestro recita a oscuras, en la rumba que no necesita electricidad para encender el alma.


¿Quieres conocer más sobre la cultura cubana? Lee sobre la rumba patrimonio UNESCO, el changüí de Guantánamo y el legado de Benny Moré.

Preguntas frecuentes

¿Se canceló la Feria del Libro de La Habana 2026?
No se canceló, sino que se pospuso indefinidamente. El Ministerio de Cultura anunció que la producción editorial continuará en formato digital e impreso, con presentaciones de libros en comunidades locales.
¿Qué significa 'no habrá apagón cultural' en Cuba?
Es la consigna del Ministerio de Cultura para indicar que, pese a la crisis energética y de combustible, la actividad artística no se detendrá. La estrategia es descentralizar: llevar el arte a los barrios en vez de grandes escenarios.
¿Cómo afecta la crisis de 2026 a la enseñanza artística en Cuba?
Los 37 centros de formación artística y la Universidad de las Artes (ISA) mantienen clases con horarios ajustados. Los estudiantes se redistribuyen a municipios, y el ISA adoptó modalidad semipresencial y a distancia.
¿Los artistas cubanos han respondido antes a crisis similares?
Sí. Durante el Período Especial de los años 90 y la pandemia de COVID-19, los artistas cubanos reinventaron sus formatos para seguir creando. El arte comunitario tiene profundas raíces en la tradición cultural cubana.
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