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Cultura

El Choteo Cubano: El Humor como Identidad Nacional de Cuba

Descubre el choteo, la forma única de humor cubano que define la identidad nacional, desde La Tremenda Corte hasta Álvarez Guedes.

Aroma de Cuba · · 5 min de lectura
Escena ilustrada de comedia radial cubana de los años 50 con actores alrededor de un micrófono vintage. Imagen generada por IA.

Si hay algo que define al cubano más allá de la música, el café y el béisbol, es su humor. No un humor cualquiera, sino uno con nombre propio: el choteo. Esa capacidad innata de burlarse de todo —de la autoridad, de la desgracia, de sí mismo— es quizás el rasgo más definitorio de la identidad nacional cubana.

Jorge Mañach y la anatomía del choteo

En 1928, el intelectual cubano Jorge Mañach pronunció una conferencia que se convertiría en texto fundamental de la cubanía: Indagación del choteo. Para Mañach, el choteo no era simple burla. Era una actitud existencial, una resistencia obstinada a tomar nada en serio, especialmente la autoridad.

Mañach identificó el choteo como un “hábito de irrespetuosidad” nacido de las condiciones coloniales. El cubano, sometido durante siglos a un poder que no eligió, desarrolló el humor como mecanismo de supervivencia. Reírse del amo era la primera forma de libertad.

“El choteo es la burla ligera, sin hiel aparente, pero con una intención desacralizadora que iguala al poderoso con el humilde.”

Lo que distingue al choteo de otros tipos de humor es su función niveladora: no busca destruir al otro, sino bajar a todos al mismo plano humano. Es democrático por naturaleza.

La edad de oro: la radio cubana

Si el choteo es el espíritu, la radio cubana de los años 40 y 50 fue su templo. La Habana se convirtió en capital de la comedia radiofónica latinoamericana, con el edificio Radiocentro CMQ como epicentro de un imperio del humor.

La Tremenda Corte (1942-1961)

Sin duda, el programa más legendario. La Tremenda Corte presentaba un juzgado disparatado donde José Candelario Tres Patines (Leopoldo Fernández) comparecía episodio tras episodio ante un juez exasperado (Aníbal de Mar) por los cargos más absurdos.

El genio del programa, escrito por el español nacionalizado Cástor Vispo, residía en el juego lingüístico. Tres Patines era un maestro del retruécano, el doble sentido y la manipulación verbal. Cada episodio era una clase magistral de español cubano, sin recurrir jamás a la obscenidad.

Lo extraordinario es su vigencia: más de 80 años después, La Tremenda Corte sigue transmitiéndose por radio en toda Latinoamérica y acumula millones de reproducciones en plataformas digitales. Es, posiblemente, la comedia radial más exitosa en la historia del idioma español.

Pototo y Filomeno

Antes de Tres Patines, el dúo de Pototo y Filomeno (Leopoldo Fernández y Aníbal de Mar, los mismos actores) ya había conquistado la radio cubana. Creados por el productor Álvaro de Villa, estos personajes establecieron el modelo de comedia verbal que definiría la tradición humorística cubana.

Alegrías de Sobremesa

Radio Progreso, “La Onda de la Alegría”, transmitió durante décadas Alegrías de Sobremesa, otro pilar del humor radial cubano que combinaba sketches cómicos con música en vivo, consolidando la idea de que en Cuba el humor y la música son inseparables.

Álvarez Guedes: del choteo al stand-up

Si La Tremenda Corte fue la cúspide de la comedia radial, Guillermo Álvarez Guedes (1927-2013) llevó el choteo cubano a los escenarios del exilio. Con más de 30 álbumes grabados, Álvarez Guedes se convirtió en el comediante hispano más prolífico de su generación.

Su estilo era puro choteo destilado: historias cotidianas elevadas a lo absurdo, observaciones sobre la vida del cubano —en la isla y fuera de ella— y una filosofía resumida en su frase favorita: “¡Tirarlo todo a relajo!”

Desde su programa en la Clásica 92.3 FM de Miami, Álvarez Guedes se convirtió en voz de una generación que usó el humor para procesar el trauma del exilio. Sus monólogos sobre las diferencias entre cubanos y americanos son clásicos del género.

El humor como resistencia: del Período Especial al presente

El Período Especial de los años 90 demostró que el choteo no era reliquia del pasado. Cuando Cuba enfrentó su peor crisis económica, los cubanos respondieron con una avalancha de chistes que recorrieron la isla de punta a punta.

Aquellos chistes —sobre apagones, transporte imposible, comida inexistente— cumplían exactamente la función que Mañach había descrito: desacralizar el poder y hacer tolerable lo intolerable. El humor no resolvía el hambre, pero preservaba la dignidad.

En la Cuba contemporánea, humoristas como Ulises Toirac y Carlos Otero mantienen viva la tradición. En 1998, Toirac protagonizó un homenaje televisivo a La Tremenda Corte en el programa ¿Y tú de qué te ríes?, demostrando que Tres Patines sigue siendo referencia obligada del humor nacional.

El choteo en la diáspora

El humor cubano viajó con los emigrantes. En Miami, en Madrid, en Ciudad de México, donde haya cubanos hay choteo. Es quizás el patrimonio cultural más portátil de Cuba: no necesita instrumentos, ni escenario, ni permiso oficial.

La tradición continúa en podcasts, redes sociales y shows en vivo. Plataformas como YouTube y Spotify han dado nueva vida a grabaciones clásicas de La Tremenda Corte, conectando a generaciones que nunca conocieron la radio cubana original con el genio de Tres Patines.

Por qué importa el choteo

El choteo no es solo entretenimiento. Es una filosofía de vida y un mecanismo de resistencia cultural que ha acompañado al pueblo cubano durante más de un siglo. Como escribió el investigador Gustavo Pérez Firmat, el choteo es “la respuesta cubana a la solemnidad del poder”.

En un mundo que a menudo exige seriedad, el choteo recuerda que la risa es un acto de libertad. Y los cubanos, como pocos pueblos, han sabido ejercer esa libertad incluso en las circunstancias más difíciles.

Desde las ondas de Radiocentro CMQ hasta los memes que circulan hoy por WhatsApp, el choteo sigue vivo. Mientras haya un cubano con ganas de reírse —es decir, siempre— esta tradición no morirá.


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Preguntas frecuentes

¿Qué es el choteo cubano?
El choteo es una forma de humor irreverente típicamente cubana que consiste en burlarse de la autoridad y lo solemne. Fue analizado por Jorge Mañach en su ensayo Indagación del choteo (1928) como rasgo esencial de la identidad nacional.
¿Quién fue Tres Patines y por qué es famoso?
Tres Patines fue el personaje interpretado por Leopoldo Fernández en La Tremenda Corte (1942-1961), la comedia radial más exitosa de Latinoamérica. Su ingenio verbal y juegos de palabras lo convirtieron en ícono del humor cubano.
¿Qué es La Tremenda Corte?
La Tremenda Corte fue un programa radial cómico producido en el edificio Radiocentro CMQ de La Habana entre 1942 y 1961. Escrito por Cástor Vispo, se transmitió luego por televisión en Miami y sigue siendo popular en toda Latinoamérica.
¿Quién fue Álvarez Guedes?
Guillermo Álvarez Guedes (1927-2013) fue un comediante cubano conocido como el maestro del stand-up hispano. Grabó más de 30 álbumes de comedia y se convirtió en voz del exilio cubano con su filosofía de 'tirarlo todo a relajo'.
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