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Cultura

Arquitectura Art Déco en La Habana: Joyas Ocultas de los Años 30

Descubre los edificios Art Déco más impresionantes de La Habana, desde el Edificio Bacardí hasta el Teatro América, tesoros arquitectónicos de Cuba.

Aroma de Cuba · · 6 min de lectura
Edificio Bacardí en La Habana Vieja, ejemplo icónico de arquitectura Art Déco en Cuba. Foto: Wikimedia Commons.

Cuando La Habana se vistió de geometría y glamour

Hay ciudades que llevan su arquitectura como una segunda piel. La Habana es una de ellas. Y entre las capas de barroco colonial, neoclásico republicano y brutalismo soviético, existe un estrato deslumbrante que muchos visitantes pasan por alto: el Art Déco habanero de los años 1930 y 1940.

Mientras Nueva York levantaba el Chrysler Building y Miami Beach cubría Ocean Drive de pasteles geométricos, La Habana construía su propia versión del estilo más elegante del siglo XX — pero con sabor caribeño, materiales locales y una audacia que aún quita el aliento.

El contexto: Cuba en los “locos años veinte”

Para entender por qué La Habana se llenó de Art Déco, hay que entender la Cuba de aquella época. Entre 1920 y 1940, la isla vivía un período de relativa prosperidad económica. El azúcar — el “oro blanco” — generaba fortunas enormes. El turismo estadounidense fluía sin parar, especialmente durante la Ley Seca (1920-1933), cuando miles de norteamericanos cruzaban el Estrecho de Florida buscando ron, música y diversión.

Ese dinero se tradujo en construcciones ambiciosas. Arquitectos cubanos formados en Europa y Estados Unidos — como Esteban Rodríguez Castells, Rafael de Cárdenas y José Menéndez — encontraron en el Art Déco un lenguaje perfecto: moderno, cosmopolita, pero adaptable a la identidad tropical de la isla.

El Edificio Bacardí: la corona del Art Déco cubano

Si hay un edificio que encarna el Art Déco habanero, es el Edificio Bacardí, inaugurado en diciembre de 1930 como sede de la célebre compañía de ron.

Diseñado por los arquitectos Esteban Rodríguez Castells y Rafael Fernández Ruenes, el edificio de 12 pisos combina:

  • Fachada de granito rojo de Baviera que le da su color inconfundible
  • Paneles de terracota esmaltada con motivos geométricos y figuras de ninfas
  • La famosa torre escalonada coronada por un murciélago de bronce — el símbolo de Bacardí
  • Interiores en mármol y granito con lámparas estampadas con el logo del murciélago

Ubicado en la Avenida de Bélgica 261, en plena Habana Vieja, el Bacardí fue restaurado en 2001 y sigue siendo considerado uno de los edificios Art Déco más finos de toda Latinoamérica.

El López Serrano: el primer rascacielos de La Habana

En 1932, solo dos años después del Bacardí, se inauguró el Edificio López Serrano en el Vedado. Diseñado por los arquitectos Ricardo Mira y Miguel Rosich, este edificio de 14 pisos fue el más alto de La Habana durante décadas.

Su silueta escalonada recuerda inevitablemente a los rascacielos neoyorquinos, pero con proporciones más íntimas y adaptadas al contexto caribeño. Los detalles geométricos de sus puertas, vestíbulos y barandas son un catálogo vivo del vocabulario decorativo Art Déco.

El López Serrano fue construido como edificio de apartamentos de lujo — una novedad en la Cuba de los años 30 — y marcó el inicio de la verticalización del Vedado.

Teatro América: el cine como templo Art Déco

Si el Bacardí es la joya comercial y el López Serrano la residencial, el Teatro América (1941) es la joya del entretenimiento.

Diseñado por Fernando Martínez Campos y Pascual de Rojas, este monumental cine-teatro sobre la Avenida de Italia (Galiano) fue construido para albergar 1,500 espectadores. Su fachada curva, su marquesina luminosa y su interior de líneas aerodinámicas lo convierten en uno de los mejores ejemplos de Art Déco Streamline en el Caribe.

Aunque ha sufrido deterioro considerable, el Teatro América conserva su grandeza espacial y sus relieves geométricos originales — un recordatorio de la época dorada del cine cubano.

Más allá del centro: el Art Déco residencial

Lo que hace verdaderamente especial al Art Déco habanero es que no se limitó a los grandes edificios institucionales. Por toda La Habana Central, el Vedado y Miramar, cientos de casas y edificios de apartamentos adoptaron el estilo entre 1930 y 1950:

  • Edificio Solimar (Soledad y San Lázaro): famoso por su fachada ondulante que imita olas marinas
  • Casas del Vedado: portales con relieves geométricos, ventanas de vidrio bloque, rejas de hierro con motivos zigzag
  • Cines de barrio: como el Fausto, el Payret y decenas más que llevaron el glamour Art Déco a los barrios populares

Esta democratización del estilo es lo que distingue a La Habana de otras capitales Art Déco. Aquí, el estilo no fue solo para corporaciones y millonarios — llegó hasta las casas de la clase media.

El Art Déco tropical: adaptación al Caribe

Los arquitectos cubanos no copiaron ciegamente los modelos europeos y norteamericanos. Crearon lo que algunos historiadores llaman “Art Déco tropical”, con adaptaciones inteligentes:

  • Terrazas y balcones abiertos para aprovechar la brisa marina
  • Ventilación cruzada integrada en el diseño decorativo
  • Colores vibrantes — rosas, turquesas, amarillos — en lugar del gris y negro dominante en otras latitudes
  • Motivos vegetales tropicales mezclados con la geometría clásica Art Déco
  • Pisos de mosaico hidráulico con patrones geométricos fabricados en Cuba

Esta fusión creó edificios que se sienten simultáneamente internacionales y profundamente cubanos.

El desafío de la preservación

Hoy, muchos de estos tesoros enfrentan un enemigo implacable: el deterioro. Décadas de falta de mantenimiento, el salitre del Malecón, huracanes y la escasez de materiales han dejado huella en el patrimonio Art Déco habanero.

Organizaciones como la Oficina del Historiador de La Habana y la Art Deco Society internacional han trabajado en documentar y, cuando es posible, restaurar estos edificios. Pero la tarea es monumental.

Lo paradójico es que el mismo aislamiento que aceleró el deterioro también preservó los edificios de la demolición. Mientras otras ciudades latinoamericanas derribaban su patrimonio Art Déco para construir torres de cristal, La Habana conservó el suyo — aunque a veces por accidente más que por intención.

Un museo a cielo abierto

Caminar por La Habana con ojos atentos al Art Déco es descubrir una ciudad dentro de la ciudad. Cada esquina del Centro Habana, cada calle del Vedado, puede revelar una puerta tallada, un vitral geométrico, una reja de hierro con el inconfundible zigzag de los años 30.

Es un patrimonio que no aparece en las guías turísticas convencionales, pero que cuenta una historia fascinante: la de una Cuba cosmopolita, próspera y audaz que supo tomar lo mejor del mundo y hacerlo irrevocablemente suyo.

La Habana Art Déco no es solo arquitectura. Es memoria solidificada en granito, mosaico y luz tropical.

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son los edificios Art Déco más importantes de La Habana?
Los más destacados son el Edificio Bacardí (1930), el Teatro América (1941), el Edificio López Serrano (1932) y el Hotel Nacional (1930). El Bacardí es considerado uno de los mejores ejemplos de Art Déco en toda Latinoamérica.
¿Por qué La Habana tiene tanta arquitectura Art Déco?
Durante los años 1920-1940, Cuba vivió un boom económico impulsado por el azúcar, el turismo y la inversión estadounidense. Arquitectos cubanos y extranjeros trajeron el estilo Art Déco a la isla, adaptándolo al clima tropical.
¿Se puede visitar el Edificio Bacardí en La Habana?
Sí, el Edificio Bacardí está ubicado en la Avenida de Bélgica 261, en La Habana Vieja. Fue restaurado en 2001 por una firma italiana y conserva sus decoraciones originales en mármol y granito.
¿Qué diferencia al Art Déco cubano del de otras ciudades?
El Art Déco cubano incorpora motivos tropicales, colores vibrantes y adaptaciones al clima caribeño como terrazas abiertas y ventilación cruzada, creando una fusión única entre modernidad internacional y identidad caribeña.
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