Fufú de Plátano Cubano: Herencia Africana en Cada Bocado
El fufú de plátano cubano es puro sabor africano en el Caribe. Aprende su historia, receta tradicional con chicharrón y mojo criollo.
De África Occidental al caldero cubano
Pocos platos cuentan la historia de Cuba con tanta honestidad como el fufú de plátano. Su nombre mismo es un pasaporte: viene del fufu de África Occidental, donde pueblos como los yoruba, los akan y los igbo machacaban ñame, yuca o plátano hasta convertirlo en una masa suave que acompañaba sopas y guisos densos.
Cuando los esclavos africanos llegaron a Cuba entre los siglos XVI y XIX, trajeron consigo esta técnica ancestral. En la isla encontraron plátanos en abundancia —introducidos desde las Islas Canarias— y adaptaron su receta. El fufú cubano nació así: un puente entre dos continentes, cocinado en los barracones y las cocinas de los ingenios azucareros.
Lo que hace único al fufú cubano
A diferencia de su primo puertorriqueño, el mofongo (donde los plátanos se fríen), el fufú cubano se prepara con plátanos verdes hervidos que luego se machacan en un pilón o directamente en la cazuela. Se mezcla con:
- Chicharrones de cerdo crujientes (aquí puedes ver nuestra receta de chicharrones de puerco cubanos)
- Ajo machacado en abundancia
- Cebolla sofrita hasta dorar
- Mojo criollo con naranja agria y comino
- Caldo de cerdo o pollo para dar humedad
El resultado es una masa rústica, aromática, con trozos irregulares de chicharrón que aportan sal y textura. No es elegante —es honesto.
Receta tradicional del fufú de plátano
Ingredientes (6 porciones)
| Ingrediente | Cantidad |
|---|---|
| Plátanos verdes grandes | 4 |
| Chicharrones de cerdo | 1 taza (triturados) |
| Tocino o tocineta | 4 tiras |
| Cebolla blanca | 1 grande, picada |
| Dientes de ajo | 6, machacados |
| Caldo de pollo o cerdo | ½ taza |
| Aceite de oliva | 2 cucharadas |
| Sal y pimienta | Al gusto |
| Jugo de limón o naranja agria | 2 cucharadas |
Preparación
-
Pelar los plátanos: Corta los extremos y haz un corte longitudinal en la cáscara. Sumérgelos en agua caliente 5 minutos para que la piel se desprenda fácilmente.
-
Hervir: Corta los plátanos en trozos grandes (no pequeños, para evitar que absorban demasiada agua) y hiérvelos en agua con sal durante 20-25 minutos hasta que estén tiernos al pinchar con un tenedor.
-
Preparar el sofrito: Mientras hierven, fríe el tocino en una sartén hasta que esté crujiente. Retira y en la misma grasa, sofríe la cebolla y el ajo hasta que estén dorados y fragantes.
-
Machacar: Escurre los plátanos y májalos con un tenedor o pilón. No busques una textura perfectamente lisa — el fufú tiene carácter con sus grumos.
-
Mezclar todo: Incorpora el sofrito de cebolla y ajo, los chicharrones triturados, el tocino desmenuzado, el caldo caliente y el jugo de limón. Mezcla vigorosamente.
-
Servir: Caliente, en un bol o como acompañante. Un chorrito de mojo criollo por encima es el toque final perfecto.
Secretos de cocina
- El pilón marca la diferencia: Si tienes un pilón de madera tradicional, úsalo. La textura que produce es inigualable.
- No escatimes en ajo: El fufú cubano es generoso con el ajo. Mínimo 6 dientes para 4 plátanos.
- Plátano pintón: Mezclar un plátano semi-maduro entre los verdes aporta un toque dulce sutil que equilibra la sal del chicharrón.
Más allá del acompañante
El fufú funciona espectacularmente con platos de salsa abundante. Pruébalo junto a:
- Un fricasé de pollo cubano con sus aceitunas y papas
- Una ropa vieja desmenuzada sobre el fufú
- Un potaje de frijoles colorados vertido al lado
- Un bistec de palomilla con sus cebollas encima
En las zonas rurales de Cuba, especialmente en las provincias orientales como Santiago de Cuba y Guantánamo —donde la herencia africana es más profunda—, el fufú sigue siendo un plato cotidiano. No es comida de restaurante; es comida de casa, de familia, de raíz.
Un plato que es identidad
Fernando Ortiz, el gran etnógrafo cubano, usó precisamente el ajiaco como metáfora de la identidad cubana: una mezcla de culturas en una misma olla. El fufú es otro ejemplo perfecto. En cada bocado conviven África, España y el Caribe. El plátano que trajeron los canarios, la técnica que trajeron los esclavos, el cerdo que aportó la colonia.
Comer fufú es comer historia. Y la historia, en Cuba, siempre sabe bien.
Preguntas frecuentes
- ¿Cuál es la diferencia entre el fufú cubano y el mofongo puertorriqueño?
- En el fufú cubano los plátanos se hierven antes de machacar, mientras que en el mofongo se fríen. El fufú lleva chicharrón de cerdo y mojo criollo; el mofongo suele incluir caldo de pollo y ajo majado.
- ¿Se puede hacer fufú con plátano maduro?
- Tradicionalmente se usa plátano verde, pero se puede mezclar con plátano pintón (semi-maduro) para un resultado ligeramente más dulce. El plátano completamente maduro produce una textura diferente, más cercana a un puré dulce.
- ¿Qué platos combinan bien con el fufú de plátano?
- El fufú es ideal como acompañante de ropa vieja, fricasé de pollo, bistec de palomilla o cualquier guiso con salsa abundante. Su textura absorbe los jugos del plato principal.
- ¿De dónde viene el nombre fufú?
- El nombre proviene del África Occidental, donde 'fufu' o 'foofoo' designa masas de tubérculos o plátanos machacados. Llegó a Cuba con los esclavos africanos durante el período colonial y se adaptó a los ingredientes locales.
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