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Gastronomía

Fufú de Plátano Cubano: Herencia Africana en Cada Bocado

El fufú de plátano cubano es puro sabor africano en el Caribe. Aprende su historia, receta tradicional con chicharrón y mojo criollo.

Aroma de Cuba · · 4 min de lectura
Fufú de plátano cubano servido en un bol rústico con chicharrones crujientes

De África Occidental al caldero cubano

Pocos platos cuentan la historia de Cuba con tanta honestidad como el fufú de plátano. Su nombre mismo es un pasaporte: viene del fufu de África Occidental, donde pueblos como los yoruba, los akan y los igbo machacaban ñame, yuca o plátano hasta convertirlo en una masa suave que acompañaba sopas y guisos densos.

Cuando los esclavos africanos llegaron a Cuba entre los siglos XVI y XIX, trajeron consigo esta técnica ancestral. En la isla encontraron plátanos en abundancia —introducidos desde las Islas Canarias— y adaptaron su receta. El fufú cubano nació así: un puente entre dos continentes, cocinado en los barracones y las cocinas de los ingenios azucareros.

Lo que hace único al fufú cubano

A diferencia de su primo puertorriqueño, el mofongo (donde los plátanos se fríen), el fufú cubano se prepara con plátanos verdes hervidos que luego se machacan en un pilón o directamente en la cazuela. Se mezcla con:

  • Chicharrones de cerdo crujientes (aquí puedes ver nuestra receta de chicharrones de puerco cubanos)
  • Ajo machacado en abundancia
  • Cebolla sofrita hasta dorar
  • Mojo criollo con naranja agria y comino
  • Caldo de cerdo o pollo para dar humedad

El resultado es una masa rústica, aromática, con trozos irregulares de chicharrón que aportan sal y textura. No es elegante —es honesto.

Receta tradicional del fufú de plátano

Ingredientes (6 porciones)

IngredienteCantidad
Plátanos verdes grandes4
Chicharrones de cerdo1 taza (triturados)
Tocino o tocineta4 tiras
Cebolla blanca1 grande, picada
Dientes de ajo6, machacados
Caldo de pollo o cerdo½ taza
Aceite de oliva2 cucharadas
Sal y pimientaAl gusto
Jugo de limón o naranja agria2 cucharadas

Preparación

  1. Pelar los plátanos: Corta los extremos y haz un corte longitudinal en la cáscara. Sumérgelos en agua caliente 5 minutos para que la piel se desprenda fácilmente.

  2. Hervir: Corta los plátanos en trozos grandes (no pequeños, para evitar que absorban demasiada agua) y hiérvelos en agua con sal durante 20-25 minutos hasta que estén tiernos al pinchar con un tenedor.

  3. Preparar el sofrito: Mientras hierven, fríe el tocino en una sartén hasta que esté crujiente. Retira y en la misma grasa, sofríe la cebolla y el ajo hasta que estén dorados y fragantes.

  4. Machacar: Escurre los plátanos y májalos con un tenedor o pilón. No busques una textura perfectamente lisa — el fufú tiene carácter con sus grumos.

  5. Mezclar todo: Incorpora el sofrito de cebolla y ajo, los chicharrones triturados, el tocino desmenuzado, el caldo caliente y el jugo de limón. Mezcla vigorosamente.

  6. Servir: Caliente, en un bol o como acompañante. Un chorrito de mojo criollo por encima es el toque final perfecto.

Secretos de cocina

  • El pilón marca la diferencia: Si tienes un pilón de madera tradicional, úsalo. La textura que produce es inigualable.
  • No escatimes en ajo: El fufú cubano es generoso con el ajo. Mínimo 6 dientes para 4 plátanos.
  • Plátano pintón: Mezclar un plátano semi-maduro entre los verdes aporta un toque dulce sutil que equilibra la sal del chicharrón.

Más allá del acompañante

El fufú funciona espectacularmente con platos de salsa abundante. Pruébalo junto a:

En las zonas rurales de Cuba, especialmente en las provincias orientales como Santiago de Cuba y Guantánamo —donde la herencia africana es más profunda—, el fufú sigue siendo un plato cotidiano. No es comida de restaurante; es comida de casa, de familia, de raíz.

Un plato que es identidad

Fernando Ortiz, el gran etnógrafo cubano, usó precisamente el ajiaco como metáfora de la identidad cubana: una mezcla de culturas en una misma olla. El fufú es otro ejemplo perfecto. En cada bocado conviven África, España y el Caribe. El plátano que trajeron los canarios, la técnica que trajeron los esclavos, el cerdo que aportó la colonia.

Comer fufú es comer historia. Y la historia, en Cuba, siempre sabe bien.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre el fufú cubano y el mofongo puertorriqueño?
En el fufú cubano los plátanos se hierven antes de machacar, mientras que en el mofongo se fríen. El fufú lleva chicharrón de cerdo y mojo criollo; el mofongo suele incluir caldo de pollo y ajo majado.
¿Se puede hacer fufú con plátano maduro?
Tradicionalmente se usa plátano verde, pero se puede mezclar con plátano pintón (semi-maduro) para un resultado ligeramente más dulce. El plátano completamente maduro produce una textura diferente, más cercana a un puré dulce.
¿Qué platos combinan bien con el fufú de plátano?
El fufú es ideal como acompañante de ropa vieja, fricasé de pollo, bistec de palomilla o cualquier guiso con salsa abundante. Su textura absorbe los jugos del plato principal.
¿De dónde viene el nombre fufú?
El nombre proviene del África Occidental, donde 'fufu' o 'foofoo' designa masas de tubérculos o plátanos machacados. Llegó a Cuba con los esclavos africanos durante el período colonial y se adaptó a los ingredientes locales.
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